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VISITANTE
Diversidad Gastronómica
Visitar Barranquilla no es solo contagiarse de la alegría de su gente, los hermosos atractivos turísticos para visitar y la belleza arquitectónica que ofrece a sus visitantes, sino también de una gastronomía deliciosa y variada, materializada en la cultura barranquillera.

La mezcla cultural y la influencia caribeña, aportan diversidad y sabor en la gastronomía, platos típicos como el sancocho de guandú con carne salada, la butifarra, los bollos de yuca entre otros sabores caribeños destacan lo mejor de los cocina costeña.

Además de estos platos típicos y por la herencia cultural es posible encontrar exquisitos platos de la cocina peruana, china, japonesa, libanesa, brasileña, francesa e italiana.

En lo referente a las bebidas y dulces típicos de esta zona, se destacan los zumos de frutas naturales como corozo, tamarindo, zapote y níspero, y dulces como la alegría, el enyucado, la arropilla y las cocadas.

La cocina de Barranquilla y sus alrededores, como la mayoría de las regiones de América, surge del tremendo choque cultural que trajo consigo el descubrimiento de nuestro continente. 
La llegada del europeo, y posteriormente la del africano, produjo no solo el surgimiento de una nueva raza, sino alegres aires musicales, una cultura con rasgos muy particulares, novedosas formas de lenguaje y, por supuesto, la introducción de ingredientes desconocidos que dieron origen a una culinaria original. 

Los europeos nos legaron el ganado, los cerdos, las gallinas, el cilantro, el ajo, la leche, el arroz, las aceitunas, la cebolla, los cítricos, la caña y el trigo, sin los cuales no podríamos imaginar nuestra dieta diaria. 

África nos trajo el coco, el café, el mijo, el sorgo, el plátano, la calabaza, el melón, el tamarindo, el banano y el ñame

A su vez, América empezó a exportar al mundo sus muy variados productos, los cuales se integraron de inmediato a las preparaciones ya existentes, perfeccionándolas: La pizza, cuyos antepasados se preparaban con sangre de cerdo y miel, pasó a bañarse en las deliciosas salsas de nuestros tomates; el hierático maíz dio origen a la polenta; la señorial papa calmó el hambre de miles de europeos desplazando incluso al pan; y el alegre cacao se convirtió en la base de los más finos dulces. 

La cocina del Nuevo Mundo es, pues, un gran crisol de olores y sabores donde se combinaron felizmente los ingredientes de la América indígena con las viandas traídas de Europa, Asia y África, del que la gastronomía de Barranquilla es una muestra muy representativa. Sin más, que se sirvan los platos sobre las mesas. 

En Barranquilla se puede disfrutar de una variedad de arroces como son el arroz de lisa, el arroz de fríjol cabecita negra es otra de las delicias típicas de Barranquilla que se come acompañado con carne frita y ensalada de aguacate. 

Muy sabrosos también son los arroces de lentejas, de molleja, de cerdo, de atún, de sardinas, de queso, de salchichón, de ajo, de cebolla (cabezonas o larga), de ají, de ahuyama, de papa, de verduras, amarillo, de tomate, de plátano maduro, de zanahoria, de asadura (vísceras del cerdo o de la vaca guisadas o incluso fritas) y el incomparable arroz de fideos o de palito. Este último, preparado con fideos fritos que le confieren un sabor especial, goza de gran popularidad entre los barranquilleros, solo comparable con la del arroz de fríjol cabecita negra. T

ambién son muy apetecidos los arroces de pollo, de camarón y de chipi chipi.